ALTERNATIVAS DE FINANCIACIÓN.
MERCADO DE CRÉDITOS.

LA IMAGINACIÓN AL PODER

miércoles, 4 de marzo de 2009

¿Trabas a los jóvenes emprendedores?

Como bien es sabido, las PYMES conforman aproximadamente el 65 % del PIB español y emplean a más de un 75 % de la fuerza laboral en España. Sin embargo en estos tiempos, se están encontrando con más problemas de los esperados, a la hora de conseguir financiación externa.

A la vista de este panorama, ¿qué actitud deben tomar los futuros empresarios?, a la hora de decidir llevar a la práctica ese proyecto que tienen en la cabeza desde hace tiempo y montar su propia empresa.

En las entidades bancarias, hoy en día, se está primando las garantías reales que aporte el titular de la operación de financiación, o bien los avalistas y no tanto la solidez del proyecto empresarial. Desde Círculo Gacela aconsejamos siempre, desarrollar lo máximo posible el plan de empresa para poder presentar el proyecto a la entidad bancaria, de la mejor manera posible. Ya que un banco no estudia de la misma manera una operación bien presentada y con una buena base sobre la que se sustenta, con sus previsiones de ventas, gastos, potenciales clientes y proveedores, etcétera, que una operación en la que solicitamos por ejemplo un préstamo porque nos hemos levantado hoy por la mañana, y se nos ha ocurrido montar una inmobiliaria.

Está claro, que hay que tener dos dedos de frente y saber hasta que punto podemos llegar a solicitar operaciones de activo a las entidades bancarias, pero lo que si es cierto, es que la diferencia entre dos operaciones presentadas con las mismas garantías, pero en una de ellas se detalla claramente en que consiste el proyecto y se aportan datos objetivos, puede ser abismal.

Desde aquí creemos que la fuerza emprendedora es primordial, a la hora de crear un sector empresarial fuerte y competitivo con el resto de países, compitiendo en igualdad de condiciones, creando al mismo tiempo riqueza y bienestar para la sociedad, por eso animamos a que los jóvenes emprendedores no cesen en su empeño, si creen que tienen un buen proyecto en mente.

Centrándonos otra vez en el tema que nos ocupa, en este artículo pretendemos dejar claro a los futuros empresarios, que una vez esbozado nuestro proyecto, debemos escoger que forma de financiación ajena encaja mejor con el mismo.

Existen múltiples causas que justifican el fracaso en la búsqueda de financiación en las entidades financieras. Entre ellas destacamos:

-la ausencia de estructuras organizativas especializadas
-el escaso poder de la PYME a la hora de la negociación
-la falta de previsión a corto y medio plazo
-la escasez de capital a la hora de poner en marcha el proyecto
-y primordialmente el desconocimiento popular acerca de los productos financieros existentes

Haciendo hincapié en el último apartado, recientes encuestas muestran un nivel de desinformación preocupante en los empresarios, en lo referente a los productos disponibles, tanto financieros como ayudas estatales o locales que existen de cara a la puesta en marcha de un negocio.

La solución pasa informar adecuadamente al empresario, así como en la medida de lo posible profesionalizar o externalizar los servicios de gestión financiera de las PYMES.

En lo referente a los tipos de financiación, primeramente debemos diferenciar entre la financiación propia y la ajena. La primera hace mención a la que puede disponer la empresa sin acudir a los mercados de capitales, es decir los recursos que genera por si mismo la propia entidad.

Sucede, que a menudo la financiación propia no es suficiente para acometer el proyecto o la inversión necesaria para, en definitiva hacer crecer a la empresa, por lo que se hace necesaria la solicitud de financiación ajena.

Llegados a este punto lo primero que debemos tener en cuenta, que aunque suene a broma a veces alguna gente no le da la debida importancia, es que al mismo tiempo que firmamos una operación de financiación, estamos comprometiéndonos con la entidad financiera, a hacer frente a la devolución del principal en los plazos estipulados, así como los intereses devengados, según el tipo de operación solicitada.

Los ratios de endeudamiento y de solvencia, no sólo los va a estudiar el banco, sino que nosotros mismos deberíamos saber cual es realmente nuestra situación, y saber a que nos podemos atener a la hora de realizar la solicitud de financiación, ya que puede que una vez llegado el momento de la devolución del crédito o préstamo, no podamos hacer frente al pago.

La empresa que acude al mercado financiero, debe en definitiva conocer previamente sus necesidades de financiación, conocer su capacidad límite de endeudamiento y ver la capacidad periódica de amortización conjunta de la deuda.

Debemos estudiar ante las distintas alternativas, las comisiones (ya sean de estudio, apertura, o de otra índole), los intereses, plazo de amortización o bien garantías adicionales que nos pudiesen solicitar.

Como tipos de financiación, podemos distinguir principalmente:

-Préstamo: se considera un tipo de financiación adecuada principalmente para inversiones en inmovilizado, por su plazo de tiempo más elevado
-Crédito: financiación por excelencia para circulante y escasez de liquidez
-Leasing: régimen de arrendamiento financiero para inmovilizado y que suele incluir una opción de compra a la finalización de la vida del producto
-Renting: similar al leasing, pero incluye los gastos de mantenimiento del bien, además no suele incluir opción de compra
-Factoring: financiación a corto plazo, se utiliza para la cesión de derechos de cobro
-Confirming: financiación a corto plazo, pero a diferencia del factoring se utiliza para la cesión de obligaciones de pago
-Anticipo de facturas: financiación a corto plazo por la cual nos anticipan el importe de la facturas
-Descuento comercial: financiación para circulante, con proveedores
-Por último también mencionar líneas de ayudas o subvenciones, para la cuales hay que cumplir una serie de requisitos y poder acogerse a ellas. Suelen ser a largo plazo. Es común que para alguna de ellas nos puedan solicitar un aval.

Recomiendo visitar nuestro blog de financiación para PYMES o bien anteriores entradas de este mismo blog, a fin de ahondar en la problemática y funcionamiento de los distintos productos de financiación.



Javier M

circulo gacela

jueves, 26 de febrero de 2009

La SGR: Esa gran desconocida





Cierto es que en estos delicados momentos uno aprende más que nunca los entresijos del mundo financiero, descubriendo productos y soluciones antaño desconocidas para el empresario de a pie, pero que representan un apoyo crucial para su vida laboral.

Entre estos grandes desconocidos, están las Sociedades de Garantía Recíproca. Estas sociedades son Entidades constituidas por pequeños y medianos empresarios (PYMES), con el fin de facilitar su acceso al crédito y mejorar sus condiciones generales de financiación.
Sus principales funciones son:

· Dar garantías y Avales
· Negociación de líneas financieras
· Información y Asesoramiento Financiero.
· Formación Financiera.Para nuestras maltrechas economías una SGR aporta varias ventajas:
1. Acceso a la financiación con los tipos de interés más ventajosos del mercado.
2. Acceso a la financiación con plazos de financiación más largos.
3. Mejora, refuerza y complementa las garantías ofrecidas ante las entidades de crédito, hecho que permite acceder a líneas de financiación antes inalcanzables.
4. Posibilidad de evitar la aportación de garantías reales y, por tanto, sus efectos negativos sobre la capacidad de expansión futura de la empresa…
Pero lo más importante es que las ventajas para las entidades son aún mayores, por lo que resulta más sencillo conseguir esa ansiada financiación a través de estas entidades ya que nuestro proyecto se convierte para bancos y cajas, en un atractivo manjar.
Entre otras las ventajas que las entidades tienen, encontramos:
1. Garantía totalmente líquida, ante las posibles incidencias de la operación avalada.
2. Desaparición de los costes de morosidad, acciones, gastos judiciales y costes fallidos en general.


3. Los riesgos avalados ponderan al 20% , al calcular el coeficiente de solvencia que exige el Banco de España.
4. No existe obligación de realizar dotaciones (ni genéricas ni específicas) de los riesgos que cuenten con aval SGR.
5. Eliminación del factor riesgo, etc….

Por tanto, queridos empresarios, sepan que el mundo financiero es más complejo de lo que parece. Hay miles de productos que pueden adaptarse a la perfección a nuestras necesidades más allá de los típicos préstamos, y hay además puntos de apoyo a Pymes y autónomos como las SGR o como el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Antes de tomar decisiones equivocadas, asegúrese de cuál es su problema real y déjese asesorar por profesionales que le indiquen cuál es la solución financiera más aconsejable teniendo en cuenta su situación.

Estefanía C.

circulo gacela

jueves, 19 de febrero de 2009

Le llamaban riesgo…… capital riesgo!!!!


Hace ya un par de meses que en este mismo blog de Círculo Gacela incluimos una entrada que hacía referencia a los Business Angels como ejemplo de modelo de inversión asociado al capital riesgo.

Pero cabe hacer una reflexión al respecto pues aunque en España se tienda a generalizar y emplear el término capital riesgo para definir a todas aquellas entidades que desarrollan dicha actividad, en el mundo anglosajón se distingue entre las sociedades que invierten en el desarrollo inicial de proyectos (Venture Capital) y aquellas que invierten en empresas ya consolidadas (Capital Inversión o Private Equity).

Si bien la diferencia entre ambas parece bastante sutil las primeras, entre las que se incluyen los Business Angels, son las más atractivas hoy día para los pequeños y medianos empresarios pues se trata de sociedades de inversión que aportan fondos para poner en marcha proyectos innovadores con fuerte potencial de crecimiento. Y es en épocas como la actual, en la que las entidades financieras permanecen cerradas a la financiación de ideas novedosas, cuando el aprovechamiento de estas herramientas resulta fundamental para la puesta en marcha de nuevos negocios.

Si tenemos en cuenta las estadísticas de 2007 (pues las de 2008 todavía no han sido publicadas) Madrid concentra el 50,9% del total invertido en España, seguida de Cataluña (25%), de Andalucía (8,7%) y del País Vasco (3,3%). En cuanto al número de operaciones, Cataluña adelantó a Madrid con 192 frente a 163 operaciones.

Desde el punto de vista sectorial, el sector Otros Servicios fue receptor del 20,1% de los recursos invertidos, seguido de los sectores Hostelería y Ocio (19,7%), Energía y Recursos Naturales (9,8%) y Medicina y Salud (9,5%).

Desde Círculo Gacela queremos apoyar a las pequeñas y medianas empresas en la ardua tarea de atraer a sociedades que realicen operaciones de Venture Capital y para ello asistimos a los empresarios a la hora de elaborar el plan de negocio que constituye la columna vertebral de la posterior negociación.

Si queremos que nuestras ideas se transformen en negocios prósperos y buscamos inversores audaces, los Venture Capital son nuestra mejor solución.

Juan V.

circulo gacela

jueves, 12 de febrero de 2009

Pequeños préstamos, Grandes oportunidades





Cada día que pasa hay más gente que se abre los ojos a la realidad y es capaz de mencionar la palabra crisis.
Es difícil reconocer que estamos pasando por una situación en la que si queremos sobrevivir hay que apretarse el cinturón lo máximo posible, pero mi abuela siempre utiliza un sabio refrán:
“Dios aprieta pero no ahoga”.

Esta dura realidad se refleja todos los días en los periódicos en los que la mayoría de los titulares mencionan entre otras cosas, el incremento constante del paro, si bien es cierto que lo que agrava este escenario es que las empresas que están sobreviviendo no están tan boyantes como para contratar a todos esos parados que engrosan los listados del “INEM”.

La pregunta que surge en estos momentos es evidente ¿qué hace esta gente que no tiene trabajo? ¿de qué viven?. La verdad es que actualmente no somos demasiado optimistas y lo que solemos hacer es sentarnos a pensar y pensar, pero ¿por qué no nos aprovechamos de la temida “crisis”?

Pensando en positivo, hay algunos negocios que salen beneficiados en épocas de recesión, como por ejemplo los detectives privados, las consultorías, abogados, empresas de formación… y esto se me ocurre sin dar muchas vueltas a la cabeza pero la cuestión es tener una buena idea e intentar llevarla acabo. Llegados a este punto, todo el mundo me diría que no es tan fácil como tener una idea pero ese argumento es rebatible.

El punto de partida de este planteamiento sería una persona que únicamente dispone de una idea. En primer lugar necesitamos dinero para iniciar el proyecto. ¿Financiación?
Qué lejos vemos esta opción ya que la mayor parte de la población no tiene bienes a su nombre y los que tienen están hipotecados… Parece que se empiezan a convertir en humo todas nuestras esperanzas…
Desde Círculo Gacela lo que recomendamos es acudir a una Caja de ahorros y solicitar un microcrédito. El destino de este tipo de financiación es siempre la puesta en marcha o la consolidación de una empresa (donde se incluyen a los autónomos), con la que la persona emprendedora pueda crear su propio puesto de trabajo, dar respuesta a una situación de desempleo, incorporar al mercado una actividad que esté desarrollando en la economía informal, o bien mejorar su situación económica y laboral.
Las condiciones más habituales suelen ser (aunque dependerá de la caja que se trate):

-Importe máximo: 25.000 €.
-Plazo de amortización: máximo 5 años.
-Hasta 6 meses de carencia opcionales.
-Sin garantías ó avales
-Sin comisiones de apertura, estudio ni cancelación anticipada.
-Destino de la inversión: activo fijo (reforma de local, compra de maquinaria, herramientas, equipo informático…) y/o activo circulante (mercancías, existencias iniciales, etc…).
La tramitación de un microcrédito se resume en cuatro sencillos pasos:
1. Elaboración del Plan de Empresa, y si el proyecto resulta viable, presentación de la solicitud de microcrédito en una Caja de ahorros.
2. Entrevista personal, en la que tendrás la ocasión de presentar y explicar personalmente tu proyecto empresarial.
3. Estudio de la operación y resolución en un plazo máximo de dos semanas desde la entrevista.
4. En caso de aprobación, formalización de la operación y disposición de los fondos.



Como decíamos anteriormente, hay que sacar lo máximo positivo de una situación negativa
Vanessa T.

circulo gacela


martes, 3 de febrero de 2009

Unos préstamos diferentes...


Ayer por la mañana me encontraba tramitando una operación de financiación a largo plazo para una empresa de nuevas tecnologías, y sondeando posibles opciones encontré una que a mi juicio podría resultar muy interesante: los préstamos participativos.

Pero,... ¿qué es eso de los préstamos participativos? Pues se trata de un instrumento financiero que proporciona recursos a largo plazo sin interferir en la gestión de la empresa.

Desde Círculo Gacela, detectamos que tradicionalmente, uno de los problemas con los que se encuentran las PYMES, y que constituye una limitación para su desarrollo, es la dificultad que tienen para acceder a la financiación a largo plazo. ¿Pero por qué pasa esto? Pues entre otras cosas, porque los recursos e instrumentos son limitados, el poder de negociación de las PYMES es escaso y también por la exigencia de garantías. Todo esto provoca que las posibilidades de obtención de recursos ajenos a largo plazo sean difíciles y, en cualquier caso, a unos costes más elevados.

Por ello, los préstamos participativos se configuran como una opción a tener en cuenta, pero ¿dónde se pueden gestionar estos préstamos?

Pues desde la iniciativa pública hay opciones. En concreto a través de la Empresa Nacional de Innovación S.A. (ENISA), empresa pública dependiente de la Dirección General de Política de la Pequeña y Mediana Empresa.

Esta figura de financiación de las empresas, conforme a su regulación legal (Decreto-ley 7/ 1996, de 7 de junio, de medidas urgentes de carácter fiscal y de fomento de la liberalización de la actividad económica y la posterior ley 10/1996 de medidas fiscales urgentes sobre corrección de la doble imposición interna intersocietaria y sobre incentivos ala internacionalización de las empresas), tiene las siguientes características:

-la duración oscila entre 5 y 10 años, con entre 3 y 8 años de período carencia.
-la entidad prestamista establece un tipo de interés variable en función de la evolución del negocio de la compañía beneficiaria del préstamo, al que se puede añadir (aunque no es obligatorio) un interés fijo.
-no se solicita ningún tipo de garantías adicionales a las que aporta el propio proyecto empresarial.
-son préstamos subordinados, es decir que se sitúan después de los acreedores comunes en orden a la exigibilidad de los créditos. Esto permite que la compañía aumente su capacidad de endeudamiento.
-los intereses pagados son deducibles en el Impuesto de Sociedades.
-para mantener las garantías frente a terceros, el préstamo sólo podrá amortizarse anticipadamente si se compensa con una ampliación de igual cuantía de sus fondos propios, es decir, que debe contar con recursos propios por el mismo importe del préstamo.

Resumiendo, la ventaja que ofrece a sus beneficiarios sería que evita la participación y cesión de la propiedad de la empresa a terceros. Sin embargo, la parte más importante es que adecúa el pago de los intereses a la marcha económica de la empresa al tiempo que permite un plazo de amortización y carencia más elevado que los préstamos y créditos tradicionales.

Por tanto, y a la vista de estas características, parece claro que se trata de una financiación bastante ventajosa, que además está respaldada por la Administración del Estado. En tiempos como los actuales, contar con este tipo de financiaciones, se constituye en una alternativa muy a considerar, y es que, no sólo existen los préstamos de toda la vida...

Un saludo,
Javi R.

circulo gacela

viernes, 30 de enero de 2009

Agrupación de empresas

Siempre he escuchado en mi vida frases del tipo la unión hace la fuerza, uno mas uno son cuatro (u otra cifra superior a dos), si no sabes trabajar en equipo limitarás tu poder de actuación, etc. Cierto que en todos los aspectos de la vida empresarial no es aceptable esta premisa, sobre todo cuando nos encontramos ante una economía donde la competencia y el ánimo de lucro se prima.

Existe cierta conducta humana que nos hace juntarnos y ayudarnos en momentos de dificultad, que se hace más fuerte cuando tenemos miedo y no encontramos la solución por nosotros mismos. Por otro lado cuando el objetivo es el mismo pero no común se tiende a la mínima a ponernos la zancadilla.

Últimamente me estoy encontrando desde Círculo Gacela ciertos movimientos empresariales que se asemejan a esta conducta humana, algunos acertados y otros no tantos. Pongamos un ejemplo, los bancos. Para crecer en España han tendido hacia la fusión, tenemos el Santander (Unión del Central con el Hispano Americano, y estos después con el Santander) o el BBVA (Bilbao con el Vizcaya, y estos después con Argentaria). En el lado opuesto, en momentos de crisis nos hemos encontrado con los intentos fallidos de la Kutxa y BBK y negociaciones entre las cajas de Castilla y León.

Y todo esto cómo nos puede ayudar al pequeño empresario. Evidentemente nos encontramos con que cada caso es único, y sobre todo, con la poca disposición a perder nuestra autonomía, pero cuando la situación está difícil tu mayor enemigo se puede convertir en tu salvavidas. Aquí entra un factor importante, nuestra capacidad de negociación y mente abierta. Estamos hablando de una reestructuración que va más allá de recorte de gastos o de plantilla, estamos hablando de producir sinergias, de colaboración, o incluso de cambio de perspectiva total.

Ese proveedor, o incluso esa empresa que te “roba” parte del negocio quizá sea un amigo inseparable a partir de ahora.


Javier G.

circulo gacela

martes, 20 de enero de 2009

Un mar de dudas

En la vida cotidiana de una empresa son muchos los días en que el empresario o la persona encargada de la financiación de la misma, hacen balance de los números de la sociedad y se pregunta de qué alternativas de financiación dispone, así como cuál es la más adecuada en su situación.

Debemos distinguir principalmente entre los tipos de financiación, que nos puede ofrecer una entidad financiera como puede ser un banco o caja de ahorros (que son mútiples) o ya sean ayudas proporcionadas por la Administración Pública, inversores privados, Hedge Funds, compañías de capital riesgo, etcétera.

Es eso lo que hacemos desde Círculo Gacela, asesorar al cliente, barajando todas las posibilidades de financiación y cual es la que mejor encaja con el perfil que se está estudiando.

En primer lugar debemos mirar todas las subvenciones que están en vigor en nuestra Comunidad y si alguna de ellas puede encajar con nuestra actividad. Con relación a este tema, hay unas alternativas de financiación que están de plena actualidad, se trata de las nuevas líneas ICO, ofrecidas desde el Instituto de Crédito Oficial y que las entidades financieras se encargan de tramitar como cualquier otra operación de financiación, teniendo estas en última instancia la palabra en cuanto a la concesión se refiere. Una de las más conocidas es la línea ICO-LIQUIDEZ y que ya hemos comentado en otros blogs de Círculo Gacela.

Una vez comprobado, si podemos optar a una subvención o ayuda, ya sea por nueva actividad, mujer emprendedora, etcétera, debemos fijarnos en nuestras necesidades de financiación.

Si lo que necesitamos es financiación para circulante, principalmente deberemos tener en mente una póliza de crédito que debe ser usada, como si de una "hucha" se tratara, siendo recomendable para los pagos frecuentes e inherentes de la actividad.

Si nuestra empresa opera principalmente con pagarés, es decir papel físico deberíamos contar con una línea de descuento.

Las líneas de descuento deben ser un instrumento que debe ser planificado adecuadamente, debemos tener en cuenta a que plazo medio cobramos a nuestros clientes para así solicitar el importe adecuado. Debemos hacer un plan de tesorería para saber las salidas y entradas de efectivo, que conjuntamente con la planificación de cobros y descuento de papel, nos permitirá no tener un cuello de botella en la liquidez de la empresa, y no tener problemas para atender a los pagos cotidianos de la actividad.

Si por el contrario, lo que necesitamos es financiación para la compra de inmovilizado, nuestro producto estrella debería ser un préstamo. Ya que recibimos el montante al comienzo para después amortizar intereses más principal en un periodo relativamente largo de tiempo.

Otro tipo de financiación íntimamente ligado con los elementos de transporte y maquinaria suele ser el leasing y/o renting. Dichas formas de financiación son ventajosas fiscalmente. En cuanto a la operativa en el leasing suele establecerse una opción de compra a la finalización del contrato, mientras que en el renting se considera básicamente como un alquiler y se establece como gasto fiscalmente deducible. Otra diferencia notable es que en el renting se paga a mayores una cuota por el mantenimiento del vehículo, por lo que están incluídos todos los gastos inherentes al uso de dicho elemento.

Por último no es descartable la búsqueda de un socio inversor, sobretodo para un negocio que está comenzando. En este caso es importante la elaboración de un buen plan de empresa (hecho que ya hemos comentado en multitud de ocasiones en nuestros blogs) y así demostrar la buena viabilidad del negocio de cara al posible inversor.

Javier M


circulo gacela